9, jul
Encadenada al deseo
Los amantes se hundieron en la noche
de sus goces furtivos y perversos..
unían carne y espíritu misteriosamente..
colmaron de violencia a los deseos..
a los gozos.. a las ternuras frenéticas.
se confundían los latidos ...
y el espíritu llenaba los cuerpos.
Las formas se volvían abstractas,
cadenas ardientes de besos presos
en un encierro ideal y sublime
¡Sensual deslumbramiento!
En un instante...el hechizo se rompió..
un terrible fin los separaba..
sus brazos ya no abrazaban..solo la nada
¿Qué revuelo misterioso de los acontecimientos
le había quitado a su amada?
La muerte. No.
¿Acaso el alma del violín desaparece
con el restallido de una cuerda qué se rompe?
