24, may
Vienes a mí...

Siento en mi piel las horas que pasan,
me arropan tus latidos,
me esparzo en tu universo,
y centelleo en el horizonte buscándote vida mía.
Los reflejos en mi ventana es la noche de tu pelo
que me envuelve,
como tu gusto a sal, a mar de tu cercanía.
Caminas descalza,
semi desnuda en la penumbra de mi cuarto,
vienes a mí desde las venas abiertas del silencio,
de mis labios escapa tu nombre
y se enciende la luz de tu mirada;
me atrapas con tu cuerpo que se mete en mis sábanas,
y abrazados consumimos
los sueños de nuestra madrugada.
